martes, 5 de marzo de 2013

PRÓLOGO.

“ —Y por el poder que me ha otorgado el estado de Nevada…Yo os declaro, marido y mujer ”
Esa frase había sido lo último que recordaba de mis vacaciones en la cuidad de mis sueños, más conocida como Las Vegas.
« Quién habría dicho que ______ Smith, la adolescente perfecta, más deseada de los cinco continentes e hija del magnate financiero George Smith, se desbocaría en la ciudad del pecado. » —Este era uno de los muchos titulares que publicaba la prensa mundial en el día de hoy.
¿Y es que qué iba a hacer si unas copas de más en aquel bar darían comienzo a una noche de locura, sexo y pasión? ¿Quién me iba a decir que acabaría casándome?
No había contado con la aparición de aquel hombre que con una simple mirada me llevaría al tercer cielo y que me demostró los resultados de pasarse con las copas de Bacardi.
Pero, como dice el dicho, lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas.

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