—¡A la orden!
—¿Y qué piensas hacer después, pasar el resto de tu vida en la cárcel? -preguntó irónica una voz femenina a mis espaldas. Me giré y bufé al ver como Styles y su Aylin me miraban burlones.
—No. Después quemaré tu casa mientras duermas y bailaré sobre tus cenizas desnuda.
—Pienso hacer que mi cliente gane los tres millones y además una generosa indemnización de tu parte.
—¿Para que pueda pagarte los servicios, no? -la dejé roja de la rabia, seguro que ahora quería estrangularme.
—¡Arderás en el infierno por puta! -explotó.
—A mí no me quieren ahí -solté, diciéndole adiós con la mano, y saliendo sonriente por la puerta.
—¡La gasolina! -me señaló Chloe cuando salí- ¿Cómo la echamos por el edificio?
—Encontré otra cosa mejor que incendiar.
—¿El qué?
—¿Ves ese Aston Martin? -asintió- Es el coche de la puta de mi Styles.
—¿Tu Styles? -sonrió pícara.
—Es mi marido, no recuerdo su nombre.
—Harry.
—Pues ahora quemaremos el coche de la abogada de Harry.
—¡Fuego! -exclamó como una loca echando toda la gasolina de golpe sobre el coche- ¿Haces los honores? -preguntó tendiéndome un mechero. Lo deslicé lentamente por una de las ruedas y empezó a arder. Salimos corriendo y riendo de la plaza de aparcamiento hacia nuestra limusina. Chocamos las manos al ver desde el techo solar la explosión que provocaba el diesel del motor del coche.
—¿Cómo crees que se tomarán tus padres la sentencia? -preguntó sentándose de nuevo en los asientos.
—Ni idea, mi abogado se lo dirá. Ahora sí nos vamos a un hotelazo de lujo hasta que Styles acepte que tiene que cuidar de mí.
—¿Le harás la vida imposible?
—Cómo lo sabes, cariño.
[…]
—¿¡Quién coño te llama a las siete de la mañana!? -preguntó, furiosa Chloe, tapándose la cabeza con la almohada, debido al molesto ruido de mi móvil.
—Ni idea, pero que se prepare para morir.
El número era desconocido, pensaba cagarme en sus muertos como no fuese de vida o muerte.
—¡Hola!, soy _____ Smith y en este momento estoy en plena práctica del acto sexual. Por favor, no dejes tu mensaje después de oír el orgasmo. -dije imitando la voz del buzón.
—Pienso decirle al juez que me pones los cuernos. -oí al otro lado.
—¿Harry?
—¿Ya has acabado con el acto sexual?
—¿¡Qué mierda quieres!?
—Te recuerdo que tienes que venirte a vivir conmigo, ¿o te has olvidado?
—¿Hoy?
—Cuanto antes empecemos, antes se terminará el año que tenemos que pasar juntos. -suspiré, ¿no podía haberme casado con otro?
—Dónde y a qué hora.
—Delante del tribunal en media hora.
—¿Es tu Styles? -preguntó Chloe con sorna y una mirada pícara cuando colgué.
—Hoy me voy a vivir con él, ya sabes, la sentencia.
—Vais a tener tanto sexo que tus piernas no volverán a tocarse nunca.
—Tuve sexo con él un par de veces y acabé en un tribunal, creo que no repetiré.
—Te echaré de menos -dijo entre risas.
—Sal con Zayn, es amigo de Harry y así podrás venir a mi nueva casa sin que él piense que vienes a hacer una orgía o algo parecido -me levanté y alcancé las maletas. Si prestaba atención incluso podría oír a mi padre gritar. Seguramente el abogado ya le comentase la sentencia y mi accidente con el coche de Aylin no tardaría en salir en las noticias. Le iba a costar cara a papá.
[…]
—Follaré por ti y por mí -se despidió Chloe con un abrazo, antes de que me acercase a Styles.
—¿Lista? -preguntó, pero una rubia, seguramente teñida, contestó por mí.
—¡_____ Smith! ¡Vas a pagarme el coche! ¿Estás demente o qué? ¡Deberías ir a un manicomio!
—¿Qué le pasa a esta ahora? -pregunté a Harry al escuchar como Aylin deliberaba sola y se acercaba a nosotros.
—Le quemaste el coche, ¿qué esperabas?
—Yo le avisé de que iba a hacerlo y ella se lo tomó a broma, esto le enseñará que debe dormir con un extintor al lado.
—¡Estoy casado con una loca! -exclamó entrando en el coche.
—Las mejores personas lo están -dije imitándole.
—Tú no eres una persona, eres un diablo ¡con cuernos!
—¡Abre la puerta y da la cara! -oí desde fuera y bajé la ventanilla.
—¿Quieres ir al barro?
—¿Me estás vacilando? ¡Vas a pagarme el coche! O te denunciaré.
—¿Quieres que te enseñe por dónde pienso pasarme tus denuncias?
—¡Pienso arruinarte!
—Y yo quemarte viva, consigue un extintor.
—¡Demente!
—¡Tus insultos me valen mierda! -exclamé y subí de nuevo la ventanilla, Harry ya se había puesto en marcha.
—¿A dónde vamos? -pregunté por la localización de su casa.
—Destino Nueva York.
Siguiente please :3
ResponderEliminar¡Ya puedes disfrutar del capítulo 9! :)
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